Salud y Bienestar

Depresión, ¿realmente conocemos este trastorno?

“Depresión” es una palabra que ahora usamos en la jerga común, pero que en el campo psicológico representa un trastorno grave del estado de ánimo, capaz de afectar fuertemente la vida de una persona.

De hecho, es capaz de provocar síntomas graves, que afectan la forma en que se siente, piensa y gestiona sus actividades diarias, como dormir, comer o trabajar: en esencia, un trastorno del estado de ánimo que sin embargo tiene una gran respuesta a la físico y cognitivo en una persona que lo padece.

Trabajar en un estudio de psicología

La mayoría de los estudios de psicología y psicoterapia ofrecen servicios para la edad del desarrollo, por ejemplo, el estudio Il Bucaneve en Brescia ofrece uno especializado en psicoterapia individual para niños y niñas en edad de desarrollo.

El método utilizado dentro del estudio es la terapia cognitivo-conductual, que, a través de la aplicación de sus estrategias, ha resultado particularmente fructífera como cura de forma definitiva y representa la solución más eficaz para afrontar y superar el trastorno depresivo mayor ” (Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica, NICE, 2011).

Depresión en forma clínica

Es correcto hacer una distinción entre lo que se considera un episodio depresivo, que generalmente se remonta a cambios de humor que son más o menos comunes en todos nosotros, y el llamado depresión mayor.

Ahí depresión mayor

Cuando se trata de depresión mayor se refiere a un trastorno que necesita ser tratado clínicamente, ya que los síntomas impiden que la persona continúe su vida con normalidad; también se asocia con una alta mortalidad.

Los principales rasgos que caracterizan a este trastorno son la anhedonia (entendida como la incapacidad de la persona para sentir placer), tristeza, irritabilidad y desesperación.

Debemos prestar atención a diferentes situaciones: por ejemplo, ante un duelo o un trauma fuerte, no solemos considerar de inmediato la posibilidad de un caso de depresión mayor, ya que vivir un momento de dificultad ligado a estos momentos es absolutamente normal.

En otras personas, la depresión puede ser solo un síntoma, relacionado con el trastorno bipolar, por ejemplo.

La propagación del trastorno

Los datos epidemiológicos sobre la depresión no son nada reconfortantes: de hecho, es el trastorno psicológico más extendido en el mundo y alrededor del 20% de la población lo sufriría.

Es más común entre las mujeres, aunque este dato parece estar influenciado por la mayor capacidad reflexiva e introspectiva del género femenino, en comparación con el masculino.

Depresión en la edad del desarrollo

Toda adolescencia coincide con la guerra,

que es falso, que es verdad.

Toda adolescencia coincide con la guerra,

que se gane, que se pierda.

Robé esta cita de una parte del Tres niños muertos alegres porque describe de manera sencilla la experiencia emocional de un niño en edad de desarrollo, constituida por una verdadera “guerra interior” para comprenderse y afirmarse en el mundo.

Obviamente, en la edad del desarrollo antes de diagnosticar un trastorno depresivo, es justo considerar que los cambios físicos relacionados con el desarrollo suelen conducir a flexiones humorales.

Precisamente por la situación particular en la que se encuentra una persona en edad de desarrollo, comprender los síntomas de la depresión en esta fase es muy complicado, ya que suelen estar “enmascarados” por otros trastornos más aparentes (como cambios bruscos de peso, irritabilidad, malestar físico) .

También es necesario considerar cualquier cambio relacionado con la vida familiar, la escuela y las actividades lúdicas, amistades y pasiones.

¿Cómo se reconoce la depresión del desarrollo?

Como dije antes, reconocer un trastorno depresivo en este período de desarrollo no es inmediato, ya que está oculto por otros síntomas, que quizás normalmente no consideramos estrictamente relacionados con la depresión.

Entre los síntomas “menos comunes” que en ocasiones esconden una situación de depresión tenemos:

  • irritabilidad, entendida como la tendencia a reaccionar de forma exagerada o exagerada;
  • apatía, incapacidad prolongada o habitual de estar interesado en algo, emocional e intelectualmente;
  • astenia, la reducción de energía del individuo incluso si no se hacen esfuerzos;
  • fatiga física y mental crónica no motivada por situaciones médicas.

Los síntomas más comunes que denotan un trastorno depresivo son identificables en el cambio de humor, la tendencia a culparse o devaluarse, pensamientos negativos, retraimiento social.

A nivel escolar, por ejemplo, se puede identificar si un sujeto cambia repentinamente en su desempeño sin razón aparente, incapaz de concentrarse y tomar decisiones.

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