Salud y Bienestar

¿Qué es la artroscopia de rodilla?

Cuando hablamos de artroscopia, nos referimos a una cirugía de rodilla mínimamente invasiva, que se practica en ortopedia para el diagnóstico de lesiones en esta parte del cuerpo, especialmente las relacionadas con las articulaciones.

La artroscopia es una intervención quirúrgica que presenta un alto grado de complejidad, en comparación con otras técnicas más clásicas, no es casualidad que se requiera un equipo tecnológico adecuado y médicos con cierta experiencia en su desarrollo.

La artroscopia tiene como finalidad diagnosticar y solucionar algunas patologías que afectan a la rodilla, mediante anestesia local, espinal o total.

Generalmente se realizan dos pequeñas incisiones para la introducción de la óptica y una para la introducción de los instrumentos.

La duración de la operación de artroscopia varía de 20 minutos a dos horas dependiendo de su complejidad. La cirugía generalmente se realiza con anestesia local, es decir, solo en la rodilla o con anestesia general.

Antes de la artroscopia es necesario informar al médico de los medicamentos que se toman y las alergias, aclarar el tiempo de rehabilitación, evaluar el tipo de anestesia.

No debes beber ni comer desde la medianoche anterior a la cirugía, usa el corsé, si está indicado, y contacta con el centro de rehabilitación si es necesario. Las personas que suelen someterse a una artroscopia son personas mayores, con problemas de artrosis o artritis reumatoide, o deportistas.

Las personas a menudo tienen que someterse a exámenes médicos completos para poder probar su estado de salud antes de acceder a la artroscopia.

Pueden ser necesarios análisis de sangre clínicos, un examen cardiológico, una evaluación del historial médico del sujeto. Las investigaciones evalúan las condiciones de salud para el éxito del operativo y saber si existen o no elementos que puedan disuadir el acceso al operativo.

En que consiste la artroscopia

La artroscopia consiste en una operación que realiza una pequeña incisión en la piel, de unos pocos milímetros de largo, con un instrumento conocido como artroscopio. Este sistema óptico está conectado a una cámara, de diminutas dimensiones, que permite arrojar luz en el interior de la articulación, para poder seguir la situación desde el interior y examinar todos los detalles de las articulaciones, incluso las que a simple vista. serían casi invisibles.

La artroscopia de rodilla se utiliza para lesiones de menisco, cambios de cartílago, problemas de rótula, inflamación de la membrana sinovial, lesiones del ligamento cruzado.

Ventajas de la artroscopia y complicaciones postoperatorias

La técnica de la artroscopia permite tratar lesiones y problemas de rodilla, con un abordaje verdaderamente mínimamente invasivo, y tiene varias ventajas en comparación con las cirugías clásicas.

Le permite ver las articulaciones de la rodilla con gran detalle con una inspección que sería imposible con otro tipo de operaciones. Además, la artroscopia implica un trauma mínimo en los tejidos sanos cercanos a la herida y el dolor posoperatorio es muy bajo en comparación con otros tipos de operaciones.

Se reducen las complicaciones postoperatorias como sangrado, infección, cicatrización excesiva. Además, el efecto final, desde el punto de vista estético, es muy pequeño.

Dado que la artroscopia es mínimamente invasiva, la recuperación posoperatoria es significativamente más rápida que las intervenciones tradicionales; el dolor se reduce, la función articular se recupera más rápidamente y la recuperación es rápida.

Después de la cirugía, es necesario usar la bolsa de hielo para detener el dolor y la hinchazón. La caminata es posible desde después de la cirugía pero debes seguir todos los consejos que el médico te dé de forma individual, incluida la terapia médica.

Las complicaciones postoperatorias siempre son posibles, incluso en el caso de la artroscopia. Pueden ser fiebre persistente dos días después de la operación, dolor, hinchazón que aumenta, dificultad para respirar, dolor de pecho, enrojecimiento de la zona operada. Si surgen estos problemas, es bueno contactar al médico que lo ha operado de inmediato para evaluar las consecuencias y las intervenciones.

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